El bosque de los espejos

Esta ruta circular permite, además de disfrutar de bellos paisajes dentro del parque natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, conocer tres pueblos de la comarca. A lo largo de su trayecto, perfectamente señalizado, irás encontrando diversas “obras de arte” que la Diputación de Salamanca ha instalado para sorprender al caminante y aumentar – si cabe – el disfrute del recorrido.

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Parque natural Batuecas-Sierra de Francia, reserva de la biosfera y espacio natural por donde transcurre la ruta.

La ruta en sí mide poco más de 9 km. Longitud que aumenta hasta los 12 km si decides patear el casco urbano de Sequeros y San Martín del Castañar, algo totalmente recomendable. Ambos están catalogados como conjunto histórico-artístico y desde mi punto de vista San Martín es uno de los pueblos más bellos de España, aunque nunca aparezca incluido en las repetitivas listas que al respecto se publican constantemente en los medios.

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San Martín del Castañar y la Sierra de Francia

Como cualquier otro recorrido circular, la ruta puede iniciarse en cualquier punto del trazado. Incluso existe una “versión corta” para los más vagos o menos preparados. Toda la información que necesitas si deseas patearla puedes leerla en esta página web de la Diputación de Salamanca: http://www.lasalina.es/turismo/rutas/bosquedelosespejos/#pueblos/casas/

Yo, después de estudiar el perfil de la ruta, decido comenzarla en Sequeros dirección Casas del Conde, pues este tramo de 2 km que transcurre entre un espeso bosque de robles y castaños, tiene una pendiente media del 11 % que prefiero descender ahora antes que subirla al final de la jornada, cuando las fuerzas han mermado.

El descenso hasta Casas del Conde es por lo tanto fácil y ameno. A pesar de ser un soleado domingo, no hay rayo de sol que atraviese tanta vegetación. Van apareciendo las obras de arte instaladas a lo largo del trayecto: casa del árbol, mochuelos, aguja de coser dando puntadas … tengo que reconocer que no todas me agradan.

Sería injusto desmerecer la impresión que causa Las Casas del Conde comparándolo con los otros dos pueblos que visitaré en esta jornada. Este municipio (el más pequeño de toda la geografía salmantina) ofrece rincones interesantes al visitante curioso. Unas extrañas mariposas rosadas pegadas a las fachadas de las casas acompañan al caminante que cruza el casco urbano y le guían, junto a un via-crucis de cruceros de granito hasta la Iglesia de Santa Catalina, a la salida del pueblo.

Enfrente de la iglesia la casa de Amador Hernández, un frutero del pueblo que maneja con habilidad las herramientas con las que talla y decora toda la madera que se le pone por delante, incluso la de los olivos que no han sido talados. Su casa es como un museo con multitud de elementos de madera decorada.

Abandono Casas del Conde y los cruceros siguen jalonando el camino. Hasta llegar a un recodo donde un montón de ellos se apelotonan formando un Calvario de granito a la sombra de los robles.

El camino, que tras un fácil ascenso nos llevará hasta San Martín del Castañar, transcurre a media ladera paralelo al cauce del río Francia, entre bancales de viñedos, cerezos y olivos, muchos de los cuales llevan grabado en su corteza el impulso artístico de Amador.

La llegada a San Martín del Castañar coincide con la hora de comer. Que mejor sitio para el avituallamiento que la tribuna del tendido de sombra de su plaza de toros, una de las más interesantes que podrás ver por nuestra geografía. Es un espacio público plagado de burladeros que colocaron (hace ya varios siglos) a los pies de un Castillo, a su vez curioso por albergar en su interior el cementerio y el reciente centro de interpretación Castillo de la Biosfera. Es también un buen sitio para observar desde lo alto el caserío de San Martín y la serranía y bosques que lo rodean.

Pero sin duda lo más bello de este pueblo es su conjunto de calles y construcciones serranas. Quienes conozcan la zona ya lo habrán visto antes en Mogarraz, La Alberca, Sequeros o Miranda del Castañar. Pueblos todos ellos muy turísticos que no han sido destruidos por el afán constructor-destructor de la segunda mitad del siglo XX, aunque también hay que decir que en algunos casos el ímpetu conservador-restaurador ha producido algún que otro ridículo pastiche más propio de un decorado teatral que de un caserío natural. Pero por suerte, esos desaguisados pasan mas desapercibidos al ojo del turista habitual.

De vuelta al camino, el paisaje es el mismo que al inicio de la jornada. Un tupido bosque de robles melojos con tapiz de helechos y algún que otro castaño, avellano o frutal. Un agradable paseo de hora y media hasta Sequeros, por una camino que desde antiguo recibe el nombre de Asentadero de los curas  pues al parecer por él se adentraban y buscaban descanso los clérigos de Sequeros, huyendo de su trajín espiritual. Un gran banco corrido a los pies de un gran bolo de granito está señalizado como el punto de descanso de los agotados curas.

La ermita del humilladero de Sequeros es inicio y fin de ruta. Pero la caminata no ha sido tan dura como para impedir terminar con un paseo por este bello pueblo, al que apodan Mirador de la sierra.

El mirador de la cruz, con sus expléndidas vistas sobre los valles del Francia y Alagón y la sierra de Béjar como telón de fondo, el rincón formado por las torres de la iglesia y la del Concejo con su histórico reloj, el Robledo con su ermita y unas fantásticas vistas hacia la sierra de Francia, las callejas serranas con nombres evocadores de personajes vinculados a la villa ..

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Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos …  teatro dedicado a León Felipe

 

el teatro del Liceo hoy dedicado al poeta León Felipe, asiduo del lugar en su infancia pues aquí se estableció como notario su padre,   y más, mucho más … sin duda suficiente como para volver en otra ocasión y pasar una jornada  de relajado turista dominguero.

En esta ocasión no coloco el track GPS de mi paseo,  porque en el sitio web de la diputación que mencioné antes puedes descargar una versión mas exacta y limpia del mismo, sin todas esas desviaciones y añadidos de ruta que yo realizo y quedan lógicamente grabadas en mi GPS.